A la hora de comercializar Franquicia es raro ver a los franquiciadores ponerse en los zapatos del candidato a la hora de diseñar sus procesos de selección (obviamente…cuando los hay), aunque si no los hay tampoco se piensa mucho en él cuando se interactúa con el candidato. El objetivo suele ser cortoplacista (guiado frecuentemente por las necesidades de Tesorería) y cuando no, sencillamente no se piensa mucho en lo que motiva al franquiciado, o qué necesita, o sencillamente si es el adecuado para el concepto.

Para un emprendedor candidato a Franquicia que se acerca a ésta por primera vez, el “gusto o atracción” por el concepto en sí forman parte sin duda muy importante del impulso para avanzar. En otras palabras, nadie quiere invertir para trabajar o gestionar en un negocio que no le gusta. El problema entonces viene cuando esa “emotividad” primer motor se traslada al ámbito de cualquier otra decisión; es decir, cuando todo lo que tiene que decidir lo hace emotivamente y a la luz de ese “gusto inicial” por el concepto, con lo cual los parámetros objetivos de su decisión se suelen olvidar (cuando se observan) o sencillamente se valoran de forma muy…benigna. Los resultados de este “error” suelen ser catastróficos.

Con independencia de que franquiciadores avezados o sedientos de nuevas unidades, se vuelquen de forma arrolladora sobre esos “cervatillos”, (actitud cada vez menos frecuente aunque aún hoy persistente en porcentajes que me desagradan), o sencillamente que se aprovechen de esa circunstancia de forma inconsciente, la realidad es que se debería ser consciente, muy consciente, de lo “irrentable” y frustrante que son esas ventas para todos.

Al final un candidato que decide emotivamente es, claramente, un candidato poco preparado. Se puede “preparar”, sencillamente esperar a que madure, o rechazar lisa y llanamente; porque abrir para tener un conflicto posterior o para cerrar ni que sea dos años más tarde es algo en lo que sencillamente TODOS pierden dinero, tiempo y energías…Y no está el patio para eso.

Frankizia.com