La crisis reciente empieza a empujar a gente que jamás hubiera pensado en emprender a posicionarse como candidatos a franquiciados. La realidad aplasta y hay muchas personas, desgraciadamente demasiadas, que empiezan a percibir que va a resultar muy difícil o imposible volver a encontrar un puesto de trabajo por cuenta ajena, así que la perspectiva de procurarse sus propias ventas e iniciar el camino de la emprenduría parece ser una solución casi única.

El problema básico es que la migración mental por la que debe pasar una persona acostumbrada a cobrar el día 30 debe de ser más completa que la mera necesidad de ver que es mejor invertir en un negocio, porque si no el dinero que tienes te lo vas a ir gastando para atender a tus gastos regulares hasta que se acabe. Se trata de entender que ya no vas a vivir de las ventas de otros, sino de las tuyas; y que eso supone vivir en una incertidumbre constante que te obliga a moverte, a pensar, a angustiarte, a reír y a llorar. Se trata de entender que la actividad emprendedora es una actividad de riesgo (¿y si no me compran, o nadie quiere lo que vendo?) de la que depende tu existencia. Y hablando de Franquicia, se trata de entender que ésta actividad emprendedora reduce el riesgo porque alguien ya cometió todos los errores, conoce los problemas y sabe las respuestas. Y que, en consecuencia, pagar por las soluciones ( aplicar procesos) es un camino más seguro que cometer errores por ti mismo.

empatiaObviamente todo en la vida tiene un precio. Aquí el precio que se paga por esa reducción de riesgo (que no seguridad de evitarlo porque eso no lo puede ni debe garantizar nadie), es perder la iniciativa estratégica de hacia donde debe ir el negocio. Eso ya está pensado de antes y va dentro de lo que pagas por los royalties como franquiciado.

El problema hoy es que muchas personas que se acercan a la franquicia como candidatos no saben esas cosas ;y lo que es peor, en muchos casos nadie se las explica, o se las explica mal o de forma no muy clara,…porque …. ¡¡¡¡AY…!!!!! el eterno problema de la venta…es VENDER.

Es mal negocio, porque las personas que entran en franquicia y no comprenden el sistema frecuentemente tampoco saben exactamente lo que el sistema les va a dar a cambio de sus pagos (canon y royalties mensuales), así que lo que hacen es proyectar mentalmente lo que creen que la franquicia les va a dar. En consecuencia la probabilidad de que coincida con la realidad es remota, lo cual les acerca peligrosamente a la insatisfacción (una vez más, la semilla de todo conflicto se halla en el proceso de venta).

Hoy en día se acerca mucha gente a la franquicia por la obligación de invertir lo que les queda y realmente no son franquiciados. Porque o bien quieren emprender sin renunciar a la estrategia y sentirse libres de apostar por sus propios errores o bien porque están buscando un empleo y nada más (¡¡¡ y creen que autoempleo y empleo al final son la misma cosa !!! Obviamente esa no es la realidad, el autoempleo implica buscarse las ventas, no que te vengan dadas). Lo cierto es que unos y otros al entrar en el sistema solo hallan la decepción y generan dolores de cabeza al franquiciador. Pero claro, por otro lado está la enfermedad franquicia (crecer como sea y en tiempos de crisis mejor) y lo que nadie toma en cuenta es todo lo que ésta ecuación mortal puede conllevar como consecuencia:

  • Un franquiciado insatisfecho que no habla precisamente flores de la franquicia lo cual es un obstáculo para nuevas aperturas
  • La comunicación al resto de la red (franquiciados) por parte de éste de que las cosas no le van bien, y que ésto no chuta
  • La comunicación a su entorno de relaciones del mismo problema
  • Una atención constante por parte del franquiciador a este franquiciado debido a sus constantes quejas, lo cual encarece su coste (y es bastante peor no atender a las quejas, porque es una autopista directa al conflicto)
  • Una mala relación que quema a las partes
  • Una sensación de frustración absoluta en el franquiciado que personalmente cree haber sido engañado, y que ha fallado a su familia por escoger mal y dejarse engañar
  • Una sensación de fastidio absoluta en el franquiciador porque en la mayoría de las ocasiones cree haber hecho las cosas bien y no entiende lo que pasa.

¿Sigo?

Y lo que es peor, todo absolutamente evitable comprendiendo que sólo el 2 o 3% de los contactos finalizan en contrato de franquicia, que no todas las personas son franquiciadas y que un simple test o entrevista lo permite descubrir sin problemas… y que no todos los franquiciados son adecuados para cualquier franquicia. Pero de esto último ya hablo con más profundidad otro día.

Frankizia.com